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escrito por Alfredo Arrebola   
JUAN DE LA PLATA FRANCO MARTINEZ

Ha llegado a mis manos un precioso libro de poesía flamenca. Su autor, mi viejo y fiel amigo Juan de la Plata, ha expresado cabalmente toda la relación que existe entre el Flamenco y la Poesía. Porque, no se olvide, mientras haya poesía habrá flamenco ya que ambas manifestaciones artísticas coinciden en su temática: EL HOMBRE. Nacimiento, vida, muerte, sentido de la existencia, más allá, el absoluto, la nada y otros interrogantes que se hace el hombre determinan la esencia de la Poesía y el Flamenco.

 

Don Juan de la Plata Franco Martínez, Director-Fundador de la Cátedra de Flamencología de Jerez, nos ofrece, posiblemente, el análisis más profundo y metafísico de la copla flamenca hecha realidad en su propia existencia:

QUIEN NO CANTA PARA ADENTRO,

NI SABE LO QUE CANTA,

NI CONOCE EL SUFRIMIENTO”.

El cante no es más que un sistema complejo de vivencias, y nadie mejor que el cantaor las puede expresar. Juan de la Plata también canta y poetiza desde su interior, desde su propia experiencia:

... Crecí entre palmas y rancios cantares de cetrina gente,

curtida por soles de todos los caminos y marginación de siglos.

Mis amigos fueron niños y muchachos cantaores,

que mataban el hambre con su cante,

cuando esto era todavía una costumbre, casi,

y un dolor resignado sus quejas y su miseria”,

como podemos leer en “Memoria Jonda”, dedicado a su padre y a los viejos maestros del cante de Jerez, que me enseñaron - afirma el poeta y flamencólogo - a amarlo y a vivirlo.

 

Nada es querido, si antes no es conocido -dice la sentencia escolástica -, tradicional axioma que está perfectamente reflejado en Cantando para adentro. Poesía Flamenca, editado pulcramente por la Obra Social y Cultural de la Caja San Fernando de Sevilla y Jerez, Octubre l997, donde se recoge toda la producción poético-flamenca de este exquisito y sobresaliente jerezano desde l955-l997. He dicho que Juan de la Plata sabe cantar, pero jamás ha vivido del cante, pero sí para el CANTE, quien a sus 65 años echa

de menos la intimidad

del cante, en el cuarto de los iniciados,

compartiendo la copa y la copla

los ecos y las palmas, la hondura de una queja,

la filosofía de una sentencia sentida y masticada

como antaño solía con mis amigos del alma.....”

Lo sé por experiencia compartida: Juan de la Plata conoce la quintaesencia del cante, y- cómo no - su compleja y difícil historia. Aún más podría añadir: Por su memoria ha pasado toda la trayectoria flamenca y jonda de Jerez de la Frontera: catedral del cante, del vino y de los toros, y cuenta, desde los inicios prehistóricos del arte flamenco, con unas connotaciones sui géneris, específicas y distintas de los demás pueblos andaluces; es decir, el "Cante de Jerez" se diferencia de los demás. Esto y más aún está plasmado en las páginas de “CANTANDO PARA DENTRO" salido de la sutil inspiración de Juan de la Plata:

... Mi pueblo es un río de olvidos y cantares;

un yacimiento de viejas historias, recordadas en el tiempo;

una guitarra que suena a vida o a muerte,

desde el fondo de sus oscuras bodegas centenarias”.

Mi pueblo, añade el flamencólogo y poeta, es apasionado y sentimental en su cante por soleá, / triste y desgarrado en la trágica seguiriya, / bullicioso en sus fiestas de arrebatadas bulerías./ Contra corriente canta su orgullo de raza, sabia y fatalista”.

En una palabra, “Cantando para adentro Poesía Flamenca” es una auténtica joya literaria dentro y fuera del campo flamenco, y debe ocupar un sitio preferente en los anaqueles de toda biblioteca andaluza y flamenca. Con este libro también queda perfectamente definida Andalucía: TIERRA MADRE DE TODOS LOS CANTARES. Me parece que debo terminar con las palabras que Juan de la Plata cierra su Antología Flamenca. ¡Qué bien lo has dicho, amigo Juan ¡ SEGUIRIYA PARA CERRAR EL LIBRO

Cantando para dentro

La pena se ahoga;

Como barquito sin rumbo ni guía

Que se tragan las olas.