PERSONAJES
Juan Varea (1908 - 1985) | Juan Varea (1908 - 1985) |
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| escrito por Alfredo Arrebola | |
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Mientras confecciono este perfil, oigo los cantes de uno de los más sobresalientes artistas del arte flamenco: Juan Varea. Su voz se perdió en el tiempo, pero “su eco” sigue estando entre nosotros. Fue en Ceuta donde le conocí personalmente, aunque ya me sabía de memoria toda su vida artística. Y durante algún tiempo me identificaron como un epígono de este excelente “Maestro del Cante”.Lo confieso: soy un perpetuo deudor suyo, como dejara dicho Pepe Navarro Rodríguez en su “Muestrario de malagueñeros y malagueñas”, Málaga,1974, por ser, según él, el primero y el más fiel intérprete de la llamada “Malagueña de Juan Varea”. No lo sé - nunca me lo he preguntado -, pero desde siempre he considerado a Varea como un “Rey sin corona” del cante flamenco. Y tal “Maestro” fue, aunque él no lo aceptara por su profunda y sincera humildad, que la Cátedra de Flamencología de Jerez (Cádiz) le concedió el “Premio Nacional de M A E S T R Í A” en 1981-83, como reconocimiento a toda su carrera llena de honradez y dignidad.. A lo que respondió: “Hombre, yo agradezco mucho el premio, pero “maestro”....Yo no soy maestro de nada. He cantado lo mejor que he podido, aprendiendo de los buenos artistas, y poniendo algo de mi parte, si llegaba el caso, con sentido ... cfr. “Juan Varea. Lección de cante flamenco”, Hispavox (S) 150.065,Madrid, 1984. Juan Bautista Varea Segura nació en Burriana (Castellón) el 26 de abril de 1908.Su padre había sido arriero, tartanero, desbravador, monosabio en la Plaza Monumental de Barcelona, hombre de ventas, ferias y ruedos taurinos , hablaba “caló” y cantaba por afición. Nace Varea el mismo año en que se prohíben los “Cafés Cantantes”. Toda su vida de levantino de Castellón discurre fuera de los esquemas que nos legara Demófilo: “el cante en familias y tabernario”. El flamenco conocido por Varea se ha desarrollado en ambientes abiertos y transmitido por canales que don Antonio estaba muy lejos de imaginar. De Juan Varea se ha dicho: “Rey sin corona, custodio sin llaves, gitano por ley de matrimonio, flamenco por vocación y artista cabal por la gracia de Dios, ni el primero ni el último, nos ofrece un rincón vital desde donde mirar con ojos nuevos”. Juan, en compañía de su padre, conoció el temido barrio de Somorrostro (Barcelona) y tuvo que sufrir para superar las grandes barreras que separaban a los gitanos - casi todos andaluces - del resto de la ciudad. Allí conoció a la famosa bailaora Carmen Amaya. Le escuchó, en el local de Miguel Borrull, hijo, Angelillo, estrella del flamenco en aquella época, y vio que allí había “una buena voz” y lo colocó en el Circo Barcelonés. Manuel Vallejo también escuchó al de Burriana y lo enroló en su espectáculo. Pero nada de contrato ni sueldo; sin embargo, después de la primera actuación, Vallejo le regaló tres duros ( ¡60 reales de aquellos tiempos!) Y entre bastidores se encontró con Manolo Caracol, que llegaría a ser uno de sus mejores amigos. Durante muchos años la vida de Juan Varea estuvo vinculada a la de Manuel Vallejo. También llegaría a conocer nada menos que a don Antonio Chacón, “El Pontífice del Cante”, con quien tuvo el honor de participar en las fiestas de Villa Rosa. En el año 1930 grabó Varea su primer disco con la “Voz de su Amo”,AE 2.594, en un curioso experimento de fandanguillos a tres voces, con Pepe Marchena y Juan el Pescaero, de Linares; en la guitarra, don Ramón Montoya, y en 1932 ganó el concurso de cante celebrado en el Teatro Monumental de Madrid. Políticamente, no se había decantado Juan por ninguna tendencia especial, pero la guerra civil española le sorprendió en el “lado republicano”, por cuyo motivo tuvo que sufrir cárcel en Las Navas del Marqués (Avila). Como ese lugar estaba cerca de Madrid, Juan procuraba “buscarse la vida” con el cante, aunque las circunstancias le eran totalmente desfavorables, hasta que en el año 1942 entró a formar parte de la Compañía de Concha Piquer. El flamenco-espectáculo, a través de lo folklórico, llegaría al pueblo por un género poco ortodoxo, la Zambra, acomodable al piano y a la orquesta. A Juan Varea le cupo la gloria de elevarla al más alto nivel de perfección, logrando con ella mucha popularidad y la equiparación en prestigio al de su amigo Caracol. Cuando Varea no hacía “giras”, seguía trabajando en Villa Rosa (Madrid) alternando con Pepe el de la Matrona, Bernardo el de los Lobitos, Juanito Mojama, Jacinto Almadén, Enrique Orozco, Antonio Mairena, Pericón de Cádiz, Niño de las Marianas, entre otros muchos artistas. La Pinilla, bailaora y esposa de Rafael Farina, fue quien presentó a Varea su prima Carmen Amaya, con la que contrajo matrimonio el l7 de diciembre de 1947 en Granada, en medio de una gran fiesta gitana en el Sacromonte granadino.En 1947 recorre España en la Compañía de Juanita Reina y graba - REGAL - su versión de “La Niña de Fuego”;en 1948 acompañará al bailaor vallisoletano Vicente Escudero, y en 1949 hace, con la guitarra del Niño Ricardo, una excepcional antología: Soleares de Cádiz, Cartageneras, Seguiriyas del Marrurro, Malagueña del Mellizo, Peteneras de Medina ,etc...En el año 1950 montó su propia Compañía.. Durante veinte años consecutivos trabajo en el Tablao Zambra (Madrid) junto a Rafael Romero, Pericón de Cádiz, Manolo Vargas, Jarrito, Perico el del Lunar ,etc.Con este “Cuadro de Zambra” acudiría a la Feria Mundial de Nueva York. En 1962 participó en el Concurso Nacional de Córdoba aspirando a la codiciada “Llave de Oro del Cante”, que fue a parar a las manos de Antonio Mairena. En 1984 recibió un sentido homenaje del mundo flamenco en el mismo lugar que, en 1932, ganara su “COPA DEL CANTE”, con la presencia del alcalde Madrid, don Enrique Tierno Galván. Juan Varea, hombre profundamente religioso y devotísimo de Jesús del Gran Poder, murió el día 8 de noviembre de 1985, en Madrid. Varea - hablo como cantaor - fue un fiel y magistral intérprete del flamenco, completo y redondo por todos los estilos. Era - afirman Miguel Espín y Romualdo Molinba - un castellonense recriado en catalán, siempre extranjero en Madrid y Andalucía, pagó su peaje siendo más admirado fuera de España por los extranjeros. Varea fue eso, un REY SIN CORONA. Pero el tiempo lo ha puesto en su sitio: “MAESTRO DEL CANTE FLAMENCO”. |