FLAMENCO
Cultura Flamenca
El flamenco fenómeno cultural 3 Parte | El flamenco fenómeno cultural 3 Parte |
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| escrito por Alfredo Arrebola | |
| martes, 25 de marzo de 2008 | |
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Tomás Borrás (1891-1976), en su maravilloso poema “Elegía del cantaor”, en homenaje a don Antonio Chacón, nos dejó dicho que “... ser flamenco es otro ver el mundo, con el sentido grande; el sino de la conciencia, la música en los nervios, fiereza independiente, alegría con lágrimas, y la pena, la vida y el amor ensombreciendo; odiar lo rutinario, el método que castra; embeberse en el cante, en el vino y los besos; convertir en un arte sutil, y de capricho y libertad, la vida; sin aceptar el hierro de la mediocridad; poner todo a un envite; saborearse, darse, sentirse,¡vivir!” . Eso: magistral lección de antropología cultural. Todo eso -y algo más - es “el flamenco”, en su aspecto histórico, y “lo flamenco” en sentido psicoantropológico. Es, simplemente, una “Cultura”.Este término es también sinónimo de instrucción, ilustración, sabiduría resultante de haber cultivado los conocimientos humanos. Pues bien, si nos fijamos en la trayectoria histórica del pueblo andaluz, podríamos comprobar que todos los campos artísticos, culturales, políticos y religiosos han tenido sus signos más representantes, y todos están perfectamente reflejados en ese “Libro de la sabiduría” que es la copla flamenca. ¡Son tantas y tan bellas, que haríamos varios tomos!, pero digamos, siquiera, algunas:
¡Cuánta sabiduría/cultura no encierra la copla flamenca.!. Sin ánimo de hacer comentarios más extensivos, debo manifestar que el flamenco no es “música popular”, sino “una sublimación” de ésta; es una auténtica creación por parte del intérprete: en ella radica, precisamente, la grandeza y magnificencia del cante. Por eso se dice que el flamenco es una “música recreada” en la capacidad innata del cantaor que, sin saber el porqué, “se echa p`alante” y crea formas musicales. Hace, pues, cultura. Esta ha sido la trayectoria de célebres cantaores, músicos natos, que recordará siempre la historia flamenca: Silverio, Enrique el Mellizo, Chacón, Juan Breva, Mercedes la Serneta, entre otros. En esta misma línea está el pensamiento del magistral guitarrista Manolo Sanlúcar, quien afirma: “...El flamenco, desde su carácter primario o expresión nata, es como el Rey Midas que convierte en oro ( en arte flamenco) todo lo que toca, pues siendo como es, un SENTIMIENTO en esencia, se hermana con todo lo que conmueva. El flamenco tradicional es un arte con algunos esquemas sorprendentes para la cultura occidental. Sólo en el flamenco se produce el fenómeno musical de que la tonalidad y el ritmo establece el género”. Por tal razón, el flamenco - hablo con la máxima devoción, respeto y humildad - marca nuestra manera de ser y hacer/obrar ( modus essendi et operandi ), y marca también nuestras diferencias, aquellas que nos identifican.
El flamenco, por consiguiente, hay que considerarlo como un fenómeno cultural del pueblo andaluz. Lo que me impulsa a manifestar, en el campo estrictamente artístico de Cantaor, que me agradaría penetrar en el “alma andaluza” (título de muchas obras poéticas, entre ellas la de José Sánchez Rodríguez, finísimo y delicado poeta malagueño( 1875- 1940), adentrarme por ella, meterme dentro de ella, como si fuera un nuevo Jonás.
Andalucía, afirmó García Durán Muñoz “ es un poco, como sus toros bravos, la víctima propiciatoria de esas malas capeas, donde le han dañado y zaherido todos esos señoritos de jaque, que salieron a torearla, o mejor aún, a captarla en el inmenso ruedo de Europa desde Víctor Hugo hasta Próspero de Merimée o el don Jorguito de la famosa “Biblia en España”, es la crucificada de las agencias de turismo y de una necia literatura decadentista”, cfr. “Andalucía y su cante” (Madrid, 1962) .Y eso no es Andalucía.
Para juzgar a Andalucía, comprendamos que no se la puede juzgar con la irreverencia con que los niños juzgan, a veces, a los mayores, y que los pueblos jóvenes juzgan a Andalucía, sin darse cuenta que por su rumbo, por su gracia y salero, es el pueblo más viejo de todo el Mediterráneo. Porque antes que esa Roma antipática de abogadillos hubiese soñado con un Imperio, existía ya el “ ALMA ANDALUZA”, perfectamente definida en su folklore y cultura. Y existían hasta tal punto que sólo cuando lo andaluz se infunde en lo romano es cuando tiene realmente resonancia universal el “Ave Caesar Imperator, morituri te salutant”, con la que la plebe saludaría a los sevillanísimos Teodosio o Trajano. Ahí estaba ya presente la CULTURA ANDALUZA . |