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Música musulmana y flamenco Imprimir
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escrito por Alfredo Arrebola   
jueves, 03 de enero de 2008

Desde siempre se ha admitido, por lo general, que los cantos y música árabes/musulmanes han influido decididamente en nuestros cantes flamencos. Yo, sin ánimo de buscar polémica, nunca he aceptado tal influencia. Mis razones las he buscado en los estudios histórico-musicales de ambos pueblos y, además, basándome en la autoridad de los músicos y musicólogos. En este sentido, pues, me apoyo en la autoridad de don Felipe Pedrell, Maestro de don Manuel de Falla, quien nos dejó dicho: A Nuestra música no debe nada esencial a los árabes ni a los moros, quienes quizá no hicieran más que reformar algunos rasgos ornamentales comunes al sistema oriental y al persa, de donde proviene el suyo árabe. Los moros, por consiguiente, fueron los influidos@, cfr. A Cancionero Musical Español@ ( 5 Vols). Esta misma teoría la ha venido defendiendo el Académico de las Bellas Artes de San Telmo, don José Ruiz Sánchez en sus artículos publicados en el Diario Sur (Málaga).

Como cantaor, tengo que manifestar que es posible que existan afinidades entre ambas músicas, pero es un error - según mi criterio y como aparece en algunos flamencólogos - sostener y afirmar que los cantes flamencos son una derivación de los cantes árabes y moriscos. Las afinidades entre ambos cantos son más aparentes que reales. Si fuera posible despojar de sus adornos - trinos, melismas, floreos, vibratos, etc- hasta quedarnos con su línea melódica, al instante descubriríamos que el flamenco y el canto arábigo-morisco tienen estructuras distintas. La afirmación de Felipe Pedrell - como escribió don Manuel de Falla en sus A Escritos sobre música y moriscos@, pág. 140 - se refiere sólo a la música A puramente melódica@ de los moros andaluces, porque )cómo dudar de que en otras formas de esa música, especialmente en la danza, existen elementos, tanto rítmicos como melódicos, cuya procedencia buscaríamos en vano en el primitivo canto litúrgico español@. Y más adelante añade el Maestro gaditano: A...Lo que no deja lugar a dudas es que la música que aún se conoce en Marruecos, Argel y Túnez con el nombre de A música andaluza de los moros de Granada@, no sólo guarda un peculiar carácter que la distingue de otras de origen árabe, sino que en sus formas rítmicas de danza reconocemos fácilmente el origen de formas de muchas de las nuestras andaluzas: sevillanas, zapateados, seguidillas, etc@. Y en esta misma línea de pensamiento se encuentra el músico y musicólogo Hipólito Rossy en su famosa obra ATeoría del cante jondo@, pág. 47.

El sistema musical árabe - escribe Curt Sachs - está en estrecha dependencia de la doctrina de los pitagóricos y de Aristóxenos de Tarento. Y antes de ese período sus cantos eran bruscos y toscos. )Son estos cantos - dice Hipólito Rossy - los que pudieron influir en el folklore andaluz? Creo que esto no lo admitiría nadie. Por otra parte, hay que tener en cuenta que cuando los árabes llegan a España (7ll d.C.) apenas habían tenido tiempo de asimilar la cultura de los pueblos invadidos, con el atenuante de que su cultura no podía ser elevada ya que el Corán prohibía toda actividad musical.

Alguien quiso atribuir la raíz del cante jondo al zéjel. Ahora bien, el zéjel se puede cantar a coro, cosa casi imposible en el flamenco, aunque el Dr. Urbaneja Fernández, en su libro ACante, cantares y cantarcillos@, lo admite y cree que la Caña es un zéjel cantado a coro. Hay que decir que en Andalucía, en general, no hay costumbre de A cantar a coro@, salvo algunos fandangos de Huelva, sevillanas, etc.. Además, no debe olvidarse que el zéjel fue creación del poeta arábigo-andaluz Mucaddam Ben Muáfa AEl ciego de Cabra@ (ss.IX-X) batante después de que los cantos y bailes de la Bética hubieran pasado de moda. Si analizamos la poesía arábigo-andaluza, notamos que su contenido es totalmente opuesto al contenido contencioso y metafísico de nuestros cantes jondos: Soleá, Seguiriya, Tangos ,etc. Asimismo, en la poesía arábigo-andaluza abundan las invectivas antijudías, mientras que en el flamenco jamás encontraremos una letra que denigre a los hebreos. Puede - por qué no - que el zéjel haya originado en Andalucía algunos cantos de rueda, pero de ninguna manera el denominado cante flamenco.

Y en cuanto a la música traída por los árabes a través de Damasco y Bagdad, era de origen greco-persa, y conocida ya en España siglos atrás, como afirman los insignes arabistas García Gómez y González Palencia. La influencia andaluza en la música musulmana es bien notoria. Los andalusíes que llegan a Marruecos y Argel no cantaban, por supuesto, flamenco sino un nuevo estilo: AEL CANTO GARNATÍ@ que se canta y toca hoy en la Granada musulmana del siglo XV, cfr. Diario SUR, 1-XI-1980. Este canto no tiene más adornos que los que introduce cada cantor - como ocurre en el flamenco - de acuerdo con su fantasía. Los instrumentos que acompañan a la voz son los mismos de entonces: rabel, laúd y pandereta con sonajas. Las afinidades entre la música/cantos árabes y los flamencos podrían reducirse a éstas:

  1. Empleo constante de notas de adornos, trinos y melismas comunes a ambos géneros, aunque su conocimiento y empleo en España es preislámico.
  2. El cantar de manera diversa cada repetición de un cante, costumbre no sólo árabe y andaluza, sino también oriental.
  3. Empleo desmesurado de apoyaturas, propio no sólo de los andaluces, sino de todos los cantos orientales.
  4. Inclusión en el cante flamenco de la Zambra ( Zamra) mora y su proyección en otros cantes andaluces ( a través del baile): Tango flamenco, Taranto y Rondeña (toque).-