FLAMENCO
Palos Flamencos
Cante de Madrugá | Cante de Madrugá |
|
|
|
| escrito por Alfredo Arrebola | |
Palos adyacentesDándole vueltas a mi cabeza, pensé, mejor dicho “ reflexioné”, sobre un estilo flamenco que apenas es interpretado: CANTE DE MADRUGA. Lo que yo diga aquí no es más que una sencilla meditación como Cantaor, de cuya profesión me siento altamente orgulloso, y porque me cabe el honor de haber grabado todos los llamados “Estilos mineros”: Levantica, Minera, Taranta, Cartagenera, Murciana, Taranto.......; y de haber publicado más de treinta artículos en el diario “Sol de España” ( Málaga). ¿Por qué? Porque su temática siempre me ha apasionado debido a su “natural expresión vivencial y cantaora”.
Todos estos cantes no son más que fruto, por una parte, del sufrimiento del minero, de la tragedia que cada día encuentra en la mina; y, por otra, del sentimiento musical y perenne magisterio de cantaores profesionales. Los cantes mineros son ricos en matices; encierran enormes dificultades cantaoras - musicales y técnicas - y de tercios largos con un gran recorrido melódico. Desde siempre he dicho que estos cantes han estado faltos de promoción, y que han sido considerados como “cantes que no rayan en lo jondo y flamenco“. Grave error, ya que pocos “gritos” hay en el flamenco con mayor expresividad como el de la Taranta o la Cartagenera. Así pues, ante la imposibilidad de hablar de todos los “cantes mineros”, mejor denominación que “Cantes de Levante”, fijo mi reflexión sobre el más venerable y antiguo. CANTE DE MADRUGA.
Quien se acerque al flamenco con honesta y honrada objetividad, advertirá que su historia es poco vieja - poco más de 200 años - pero con raigambre milenaria. Si intentáramos investigar en la última razón del cante, nos perderíamos. Pero hay, no obstante, un argumento en el que han reparado poco los estudiosos: LA TRADICION ORAL. Por ella, y a través de ella, hablamos de cantes/estilos que se nos escapan de las manos. Y es cierto esto: la gran mayoría de los cantes están fundamentados, históricamente, en la “ tradición oral”. Eso es, exactamente, lo que le ha ocurrido al llamado “Cante de Madrugá”.
Antecedentes históricos¿Qué antecedentes históricos tenemos del “Cante de Madrugá”? Carecemos, desgraciadamente, de ellos. No hay testimonios apodícticos de este primitivo cante preflamenco, como tampoco los hay de su carácter musical: sólo simples referencias literarias nos llevan a comentar algo de este añejo cante, fundamento de la variada gama del cante minero. Manuel Vallejo Laso publicó el libro “Las Madrugás”. Cante popular de la Sierra de Quesada ( 1991) en el que defiende que este cante nació por aquellos lares jienenses. Pero Vallejo Laso no ofreció pruebas históricas y apodícticas, sino simples opiniones e hipótesis. Y quienes pudieron darnos testimonios históricos, literarios y musicales se olvidaron, o más bien los desconocían: Cadalso, Don Preciso, Estébanez Calderón, Bécquer, Fernán Caballero, Demófilo, Eliodoro Puche, Antonio Grau Dauset, José Carlos de Luna ,etc
Desde hace tiempo, se viene admitiendo que el origen del “Cante minero” está en otra modalidad folklórica: El Cante de Madrugá, cuyos datos sólo se conocen por “tradición oral”, aunque los flamencos - cantaores e investigadores - hablen de él y afirmen que ya estaba extendido por toda la zona minera de Almería, Jaén ( Linares y La Carolina ), Ciudad Real ( Almadén ), y con pequeñas variantes en la provincia de Granada (Orgiva, Vélez de Benaudalla, Motril, Jéres del Marquesado, Carlota, etc. ) por influencia de Almería, pero no así en la zona minera de Huelva ( Riotinto ).
Analizados los datos musicales que hay en mi fonoteca, creo que las fuentes folklóricas más primitivas e influyentes habrían sido los “fandangos naturales” - así me lo ha confirmado también el CD “BAILANDO POR CARTAGENA”, cfr.. Discos Libert, Murcia, 1993 - e influenciados por el “primitivo fandango malagueño”, por el “fandango almeriense” y el que se cantaba por toda la sierra de Cartagena: forma que llegaría a tener “realidad flamenca y proyección” en la voz de don Antonio Grau Mora “Rojo el Alpargatero”. Es, pues, la “tradición oral” la que nos suministra datos acerca del “ Cante de Madrugá”, lo que no debe ser motivo de escándalo para el mundo flamenco, ya que está demostrado que las ciencias se han servido de este tipo de argumento. A la base musical de este cante preflamenco/folklórico, habría que añadir los elementos vitales y antropológicos de los mineros, que nunca fueron considerados como merece cualquier trabajador.
Ahora bien, ¿cómo sería - MUSICALMENTE - el Cante de Madrugá? Sólo tenemos simples hipótesis y referencias orales transmitidas de generación en generación. Y así, en La Carolina ( Jaén) se conoce un “Cante de Madrugá” que musicalmente está dentro de los llamados “Cantes abandolaos”. Por esta zona se interpreta este cante que nos recuerda “tercios” de la Malagueña del Mellizo y “ecos” de la del Maestro Ojana. Esta referencia está basada en las explicaciones que, tiempo ha, me hicieron don Francisco Ferriz Hidalgo, gran aficionado y estudioso del flamenco, y mi antiguo guitarrista (q.e.p.d.) Pepe de Badajoz, quien, además, conocía e interpretaba todos los cantes.
En Linares, a pesar de ser tierra minera, no se habla del “Cante de Madrugá”, y sin embargo en Jódar - a unos 45 Kms de Linares - sí se habla de este ancestral cante. Yo tuve la suerta de oirlo en la voz de Fernando Salaco, galduriense que mejor ha interpretado -según mi criterio- las Tarantas. ¡Y era un simple aficionado!.
Cabría preguntarse: ¿es la Rondeña la que se proyectaría a otras provincias cambiando de “expresión flamenca”, pero no musical? No se olvide que la Rondeña fue el fandango más generalizado en el siglo XIX. Porque esta misma tésis podríamos trasladarla a la Jaenera, Fandango de Lucena, Zángano de Puente Genil, Fandango de Cabra, Fandango de Güejar Sierra ,etc, etc. Es muy difícil conocer los problemas últimos del flamenco, a lo que debe añadirse que los cantaores tradicionales como Escacena, Pena (hijo), Cepero, Guerrita, El Molinero, Cabrerillo, Mnauel Vallejo, Cojo de Málaga, Chacón, Curruco de Algeciras, Niña de los Peines, Pepe Marchena ,etc. nunca hablaron del “Cante de Madrugá”, sino de Levantica. Del guitarrista Pepe Badajoz aprendí yo este cante, que él había oído a viejos cantaores. Rafael Romero “El Gallina” nos dejó una modalidad de “Cante de Madrugá” que, para mí, no es más que una amalgama de cantes mineros. Por tanto, debemos admitir que sólo la “tradición oral” es , hasta ahora, la única fuente que tenemos del fundamento histórico-musical del cante minero. Y ese cante fue el “CANTE DE MADRUGA”. |
| La Caña 1 Parte |
| La Caña 2 Parte |
| La Caña 3 Parte |
| Bulerías 5 Parte |
| Bulerías 4 Parte |
| Bulerías 3 Parte |
| Bulerías 2 Parte |
| Bulerías 1 Parte |
| Alegrías 1 Parte |
| Alegrías 2 Parte |
| Alegrías 3 Parte |