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Cantes preflamencos (Introducción) Imprimir
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escrito por Alfredo Arrebola   
miércoles, 26 de marzo de 2008

Bamberas. Grabado flamenco del Siglo XIX

La trayectoria histórico-musical de estas formas primitivas de canto que, sin la menor duda, han servido de base en la génesis de lo que actualmente entendemos como cante flamenco, cante jondo o cante gitano-andaluz que de todas estas maneras se ha venido llamando. Es una forma, pues, de dar a conocer este ancestral arte que forma – cómo no – parte del acervo cultural del pueblo andaluz.

 

Fue el sevillanísimo poeta Manuel Machado ( 1874 -1947) quien tuvo la feliz inspiración de proclamar a los cuatro vientos la esencia de Andalucía:

Vino, sentimiento, guitarra y poesía

hacen los cantares de la patria mía.

Cantares......

Quien dice cantares dice Andalucía “ ( “Cante hondo”, 1912).

 

Sabemos perfectamente que en Andalucía ha tenido expresión cantaora cualquier hecho por insignificante que fuera. Creo, como cantaor, que muchísimos cantes flamencos tuvieron su base musical en los “ cantos populares” que ya dejaron de ser propiamente flamencos. Tal vez por este motivo el cante no sea un arte popular, sino propio de personas poseedoras de una capacidad artística y musical no comunes. Porque, a la verdad, no olvidemos esto: la llamada “música ficta” no llegará al puesto artístico de la denominada “ música nata”. Ahora bien, tras mi larga experiencia cantaora, he podido comprobar que el “cantaor” – está permitido, no sólo hablando sino escribiendo, decir “cantaor”- ha ido buscando sus melodías en los cantos populares y los ha transformado a un plano musical propio e individual con melismas que no pueden registrarse, prácticamente, en el pentagrama. Aquí, por tanto, radica la grandeza musical del cante flamenco. Y no fue otro el motivo por el que don Manuel de Falla lloró – con la humildad propia del auténtico sabio – oyendo en Granada cantar en la taberna de Antonio Barrios “El Polinario”, padre del famoso músico granadino Angel Barrios. Y Falla – no se olvide – era músico y también musicólogo. El inmortal gaditano vino al mundo con el “ser musical” en sus venas.

 

Así pues, estoy totalmente convencido de que el cante jondo no es una “música folklórica”, en sentido estético y filosófico, sino que es una música refinada en el sentido pleno, y propia, como decía Antonio Machado Alvarez “Demófilo, de “cantadores”. Y es una música tan clásica como la comúnmente admitida, aunque ésta no tenga “fundamento in re”. Si alguno de los músicos de conservatorio no está de acuerdo, podríamos entablar un amistoso y reflexivo diálogo. La música flamenca/jonda tiene “per se” las características específicas en el mismo orden que las atribuidas a la llamada “clásica”. Pero también participa de la “música folklórica/popular” desde la perspectiva semántica en cuanto que es fiel reflejo de la “sabiduría popular”. Por eso son tan importantes en el campo flamenco estos “cantos folklóricos o preflamencos”. Ahora se comprende que los organizadores del “Curso Flamenco en los Barrios 2004” comenzaran este ciclo precisamente desde los llamados “Cantes matrices y troncales”.

 

Lo que nos lleva a manifestar públicamente que la “música flamenca” no está al alcance de todos; de ahí, en cierto sentido, su rechazo. Porque esta música es propia y exclusiva de ciertas personas dotadas “ad hoc” para este menester musical; y cómo podemos apreciar – y lo digo desde mi propia experiencia cantaora – que en lugares que gustan de la música en general, tanto en España como en el extranjero, estimen desmedidamente el cante flamenco, y pongan tanta atención en no sólo oirla , sino en “escucharla” religiosamente. Son más de treinta años consecutivos explicando el flamenco en los “Cursos para Extranjeros” de la Universidad de Málaga, y siempre vengo observando el mismo interés por “la verdad del flamenco”. Lo triste es saber la “mala imagen” que nos dejaron aquellos románticos escritores extranjeros que vinieron a nuestra Andalucía y no reflejaron la “esencia metafísica” de nuestros cantes, de nuestras costumbres y tradiciones. Atendieron más a la “Andalucía de pandereta” que a la “milenaria y autóctona cultura andaluza” que, según Ortega y Gasset en su “Teoría de Andalucía” (Revista de Occidente, 1927), “es la más antigua de todo el Mediterráneo”.

 

Muchos de estos “cantes preflamencos” han pasado a ser interpretados en Festivales y Recitales, pero reflejando siempre el eco de lo que fueron en otro tiempo. Con esto hago alusión ,por ejemplo, a los Verdiales y Romances; los otros – Pregones, Temporeras, Siega, Trilleras, Nanas, Tiranas, Caleseras ,etc. ,etc. – ya no se cantan. Son cantes que solamente los interpretamos los que también nos hemos dedicado a recogerlos por tradición oral y – cómo no – a estudiarlos y transmitirlos en discos. Todo lo cual nos da a entender que realmente en Andalucía se canta todo. Por eso,¡ qué acertado estuvo Manuel Machado al escribir:

 

No hay penilla ni alegría

que se quede sin cantar;

y por eso hay más cantares

que gotas de agua en el mar

y arena en los arenales”!

(cfr. “Cante hondo” y “ Cantes a los poemas de Manuel Machado”, Philips (1974), de Alfredo Arrebola).