Contenidos
PORTADA arrow FLAMENCO arrow Palos Flamencos arrow Cartagenera 3 Parte
Cartagenera 3 Parte Imprimir
Calificación del usuario: / 2
MaloBueno 
escrito por Alfredo Arrebola   
lunes, 14 de abril de 2008

Cartel del festival de Jumilla 2008

Cartageneras 3 Parte.

Un lunes por la mañana

Los pícaros tartaneros

Les robaron las manzanas

A los pobres arrieros

Que venían de Totana.

Esta copla ha servido tradicionalmente, con su peculiar forma de interpretarla, como ejemplo claro y específico de la llamada “Cartagenera clásica”, llegada hasta nosotros a través de don Antonio Chacón. Este cantaor jerezano, siempre tan aficionado, pasó varias temporadas, invitado por El Rojo el Alpargatero, por tierras de Cartagena, La Unión, Los Alcázares... donde tuvo ocasión de conocer in situ la rica y variada gama de los cantes propios de aquella región murciana. Y Chacón fue precisamente el que dio el máximo grado de perfección cantaora a todas estas formas “preflamencas”, que hoy constituyen el frondoso árbol del cante levantino y minero. De todo el mundo flamenco es conocida la desbordante personalidad y técnica de don Antonio Chacón.

La Cartagenera es, sin duda, el más hermoso y valiente de los cantes levantinos. Yo diría, como Cantaor, que es la SEGUIRIYA del “Cante de Levante”.

 

En sus inicios no fue más que una canción del folklore comarcal que, como la Taranta y la Murciana, recibió la influencia del cante andaluz en el último tercio del siglo XIX. Por la influencia de los cantaores andaluces, la Cartagenera se convirtió en lo que hoy es. Y en este sentido es firme y contundente la opinión del flamencólogo don José Blas Vega: “... Aparte de los giros melódicos propios de cada estilo de cartagenera, hay una característica común que nos hace confirmar este cante, como un cante de elaboración artística, y es su condición de cante urbano, tal y como nos lo señala sus letras antiguas, donde apenas aparece el tema del minero, hecho que no ocurre en las tarantas, donde lo minero es el tema principal, y es que los cantaores que forjaron la cartagenera , prácticamente profesionales, no tenían nada que ver con la mina. En la clásica aparecen sobre todo temas de tipo local y personal”, cfr. “Magna Antología del Cante Flamenco”, pág. 64.Hispavox, Madrid, 1982. Por tanto, no se puede admitir que los trabajadores andaluces, establecidos en la zona minera de La Unión (Murcia), crearan la Cartagenera.

 

Sobre su origen, existen confusas teorías. Hay quienes consideran la Cartagenera como cante nacido en el ambiente de las minas. Otros, en cambio, afirman que no son cantes de minas, sino fandangos de la comarca de Cartagena. Para mí, la Cartagenera no es más que un fandango primitivo que recibe la influencia de la Taranta. La Cartagenera, en sus variadas formas, canta al puerto, al mar, a la mina ... Emoción y grandeza, dice Ricardo Molina, se funden en la amplia melodía de sus tercios. Sus hermosas “letras” están llenas de sabor. Creo – opinión totalmente subjetiva- que la Cartagenera, como todo “cante levantino/minero”, nace de la irrefrenable necesidad del hombre de servirse del cante como instrumento de reencuentro consigo mismo. Porque si la madre canta ante la cuna de su amado hijo, inventando la nana más dulce para él, si canta el campesino en sus labores cotidianas, si canta el soldado en el campo de batalla, ¿cómo no iba a cantar el hombre de las minas, al ver de nuevo la luz del sol, al encontrarse nuevamente con sus familiares?

 

De la Cartagenera dijo María Adela Díaz Párraga – cfr.”Flamenco”, Julio 1976. Ceuta – que fueron los emigrantes de Almería y de Linares, los mineros que llegaban a estas tierras cartageneras de La Unión, quienes la hicieron flamenca. En tanto que Pepe Navarro, flamencólogo de Álora (Málaga), afirmaba que la Cartagenera no es más que una variedad de Malagueña “aminerada”, y que don Antonio Chacón hacía juegos de manos con estos cantes. Opinión ésta muy generalizada y aceptada. Y según Manuel Yerga Lancharro, flamencólogo de Fuentes de Cantos (Badajoz), la Cartagenera actual se ha llamado siempre “Taranta clásica”, dejando el nombre de Cartagenera a un cante que se viene denominando “Murciana”.No es materia mía, el afirmar o negar las distintas versiones sino simplemente exponerlas. Sin embargo, debo manifestar que se trata de un tema bastante complicado, y no es didáctico ni oportuno plantearlo en un artículo, cuya finalidad no es otra que enseñar qué es el cante.

 

Ahora bien, si nos fijamos en el “aspecto musical”, debemos decir que todos los “cante mineros/levantinos” arrancan del cante malagueño, pero sufriendo transformaciones, es decir, interpretándolos en “Fa sostenido”, en tanto que la Malagueña se toca en “Mí mayor”, y la Granaína en “Sí mayor”. No obstante, hay que advertir que estas explicaciones no se pueden demostrar sobre el papel, aunque algunos lo hayan intentado.

 

Aún nos queda algo que añadir. En efecto, se trata de un cante nacido en la comarca de Cartagena y que fue elevado a la categoría flamenca por influencia de los cantaores andaluces, aunque sus principales intérpretes, aparte de Chacón, Cojo de Málaga , Escacena , etc., eran naturales de aquellas tierras murcianas: Concha la Peñaranda, Rojo el Alpargatero, Niño de San Roque, Pencho Cros ,etc... El auge mayor de la Cartagenera tuvo lugar a finales del siglo XIX (1890) y principios del XX (1920).

 

Una vez más repetimos que fue Chacón quien engrandeció la Cartagenera, dándola a conocer por toda España. Tras las huellas de Chacón siguieron otros grandes intérpretes: Niño de Cabra, Manuel Centeno, Niña de los Peines, Manuel Vallejo, Guerrrita, Niño de la Isla, José Cepero, Pepe Marchena, Juan Varea, Juan Valderrama ,etc.....

 

Es lógico que el desarrollo de la Cartagenera fuera unido al de la Malagueña, ya que son cantes de mutuos influjos. Más aún: se puede cantar cartageneras en tono de mlagueñas, y éstas en tono de cartageneras. Hay quien, como Domingo Manfredi, cf. “Geografía del cante jondo”, pág. 141. Madrid, 1955, afirma que la Cartagenera tiene mucho de Caña, del Polo y de la Serrana. Eso no es correcto. Finalmente, diremos que la Cartagenera, como todo fandango, se expresa en coplas/letras de cinco versos:

De Cartagena a Herrerías

Han puesto iluminación.

Tiene pena de la vida

Aquél que apague un farol

Y no lo encienda en seguida.