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El Mirabrás E-Mail
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escrito por Alfredo Arrebola   

MIRABRÁS

A mí no me importa

Que un rey me culpe,

Si el pueblo es grande y me abona,

Voz del pueblo, voz del cielo.

Y viva verdad que son las obras,

Con el “mirabrás”

Se amarra el pelo

Se amarra el pelo

Con una hebra de hilo negro.

El ser humano, aparte de manipular el mundo, es capaz de leer e interpretar el mensaje que está escrito en todas las cosas que compone el mundo, así, en lo efímero puede leer lo permanente, en lo temporal lo eterno, en el mundo a Dios… De esta manera se explica que el hombre, el “genio andaluz”, haya sido capaz de transformar en arte lo que en su esencia primera era una simple expresión folklórica. El cantaor, por intuición natural, ha léído e interpretado la grandeza musical que la Naturaleza / Dios le ha concedido gratuitamente. Por eso he defendido siempre que el flamenco es una música “recreada y elaborada” en la mente del cantaor. Eso es, precisamente, el Mirabrás: un cante flamenco de pura raíz folklórica, que debe su grandeza a la capacidad interpretativa del cantaor. Es, además, uno de los cantes con baile más importantes del folklore flamenco.

Al hablar del Mirabrás, no nos queda más remedio que referirnos a Cádiz, ya que esta tierra es sinónimo de alegría, gracia y creatividad flamenca. Se puede decir que Cádiz es la expresión del pueblo andaluz que, entre aparente alegría y chirigotas, deja caer la más profunda sentencia filosófica y moral. El Mirabrás es un cante típico de Cádiz que forma parte de la familia de las Cantiñas, Alegrías, Romeras, Rosas, Caracoles…, distribuidas, según los estudiosos, en : Formas Bailables (Juguetillos, Alegrías, Rosas) y Formas Cantables (Caracoles, Mirabrás y Cantiñas). Ahora bien, estos estilos tienen en la guitarra formas constantes y tradicionales adaptadas, en cada caso, a la tonalidad de la voz cantaora.

Existen numerosas opiniones acerca del origen de su nombre, lo que ha originado el que se hayan preocupado de su naturaleza y presencia en la historia flamenca. Pero muy poco se ha dicho que tenga certeza apodíctica. Por tanto, una vez más, tenemos que servirnos de la “tradición oral”. Sin embargo, el Profesor Manuel García Matos – cfr. “Una historia del cante flamenco”. Hispavox, Madrid, 1958 –cree haber descubierto las letras del Mirabrás en una comedia musical estrenada en Sevilla en el año 1849. Y también nos dejó dicho que “… tanto el Mirabrás, como las Alegrías, son oriundos de las tierras gaditanas, y representan el baile más difícil y hermoso de la coreografía flamenca.Se cantaba cuando la bailaora pedía al cantaor que le cantase largo”. En esta misma línea se encuentra el pensamiento del flamencólogo José Blas Vega quien sostiene que “… este cante en musical modo mayor lleva el mismo acompañamiento y ritmo que las alegrías. En su repertorio aparecen partes de cantiñas y un pregón de frutas. La principal de sus letras:

A mí no me importa

que un rey me culpe,

si el pueblo es grande y me abona .

Voz del pueblo, voz del cielo…”

parece una adaptación de alguna canción liberal del Cádiz de las Cortes. El pregón, que se encuentra después de lo que es propiamente el mirabrás, incluído por Chacón, es una adaptación atribuída a Tío José el Granaíno de un pregón que aparece en “El Tío Caniyitas”, zarzuela del maestro Soriano Fuertes, estrenada en el Teatro de San Fernando de Sevilla (1849)”, cfr. Vida y Cante de Don Antonio Chacón”, pág. 193 (Córdoba,1986). Por eso no tuvo dudas Don Tomás Andrade de Silva en decir:¡Cuántas cosas, cuántas vidas hoy semiolvidadas nos hace evocar el mirabrás, con el regusto de su nombre entre moruno y flamenco!, cfr. “Antología del Cante Flamenco”, pág. 25.Hispavox, Madrid, 1958. Y no menos diferente es la opinión de Ricardo Molina – cfr. “Mundo y formas del cante flamenco”, pág. 275 – cuando el gran poeta pontonés creía que el Mirabrás debía ser adaptación flamenca de algunas canciones popularizadas en el Cádiz de las primeras Cortes Españolas (1812), porque la “letra” característica trasciende liberalismo, y proclama una independencia frente al rey”.No obstante, José Carlos de Luna, en su libro “De cante grande y cante chico” (1926), pág. 64, nos ofrece una rara y deslavazada exaltación de su supuesto primer intérprete: “¡Señor José, El de Sanlúcar! Tu Mirabrá salía al encuentro de los que, emigrados a tierras de América, volvían vencidos o triunfadores, enjugando las lágrimas de aquellos con su chispa y acibarando una “mijita” el regodeo de éstos. ¡Metiste en tango? – dijo el poeta malagueño – la política de tu tiempo! ¡A la muerte del general Torrijos creaste uno a la moda liberal, que bautizó tu pueblo con el nombre del caudillo!. Después lo cantó Romero “El Tito” y, a última hora, a su “son”, en boca de La Juanaca – cantaora malagueña que vivió entre los siglos XIX y XX – sirvió de sudario a las regocijadas milicias nacionales…”.

De todo esto se deduce que la opinión más generalizada es que el Mirabrás tiene su procedencia en el “cancionero popular” y su nombre, según unos, se debe al estribillo de una de sus letras más populares que menciona esta palabra sin que sepamos realmente qué significa, o bien- es otra opinión – se deba a la deformación de “ mira, Blas”, por corrupción fonética; y, finalmente, también hay quien piensa que se trata de otro tipo de corrupción fonética ocasionada a partir de “ mira y verás”.

El Mirabrás no tiene ningún origen gitano, y se trata de una sucesión de letras ( o juguetillos) de métrica libre (copla de 4 versos), que van adornadas – como todos los estilos gaditanos – de ciertos estribillos a manera de pregones. El Mirabrás se caracteriza por ser un cante festero propio para bailar, vivaz y vibrante. La guitarra lo acompaña con igual vivacidad. Los más destacados cantaores de Mirabrás han sido, lógicamente, los cultivadores del cante por Alegrías: Don Antonio Chacón, Tío José el Granaíno ( por tradición), El Negro de Rota, Jarrito, Antonio Mairena, Rafael Romero, Jacinto de Almadén …. El Mirabrás – musicalmente – van en el mismo compás que las Alegrías, es decir, “compás de 3 x 4 ; por lo tanto, en la misma línea que las Soleares.