FLAMENCO
Palos Flamencos
El cante de madrugá 1 Parte | El cante de madrugá 1 Parte |
|
| escrito por Alfredo Arrebola | |
| miércoles, 11 de junio de 2008 | |
Es lógico pensar que, una vez expuestas las directrices fundamentales del cante por “Mineras”, intente desarrollar lo referente al “Cante de madrugá” y, cómo no, de la “Murciana”, estilos que, por desgracia, no son ni siquiera mencionados en los tratados generales del flamenco. Y es que no se puede negar que hoy se canta principalmente en los festivales que cada verano se organizan por toda la geografía andaluza. En estos festivales se esuchan algunos tarantos , sobre todo en el baile; sin embargo, pocas cartageneras, poquísimas tarantas, y rara vez una murciana o una levantica. ¿Por qué?. Porque son cantes difíciles y poco apreciados. Y aunque es dignísima la labor desarrollada por los concursos de La Unión, Linares, Lo Ferro, Jumilla, Córdoba, Sevilla,etc…, estos cantes siguen siendo todavía desconocidos para una inmensa mayoría de los aficionados que asisten a estos eventos flamencos. Y es posible que se aprecien poco porque no son suficientemente conocidos y, por otra parte, el que no se prodiguen sea motivado porque el cantaor festivalero es poco agradecido con aquellos artistas que sí se atreven a interpretarlos públicamente. Mi larga experiencia cantaora me dice que se trata de un círculo vicioso, a pesar de que estos estilos no son más que producto de cantaores profesionales, es decir, ellos han sido los auténticos forjadores del “cante minero”: Levantica, Minera, Taranta, Cartagenera, Murciana, Taranto ,etc…. A mí personalmente, como cantaor, su temática siempre me ha apasionado debido a su natural expresión vivencial y cantaora. No me extraña, pues, que G. Nuñez de Prado dijera que “… Los pueblos que más cantan son los que más sufren”, cfr. “Cantaores andaluces”, pág. 1 ( Barcelona, 1904).
Ya he dicho que, desgraciadamente, estos cantes han sido considerados como “cantes que no rayan en lo flamenco y jondo”. Gravísimo error – lo digo desde la perspectiva de cantaor e investigador – ya que mi experiencia me ha hecho ver que pocos “gritos” hay en el flamenco con mayor dolor y jondura como los que llevan , por ejemplo, la Taranta y la Cartagenera. Por ello, me veo obligado a exponer mis pensamientos acerca de un cante del que apenas se ha escrito algo, a pesar de ser considerado pórtico de todo el cante minero: EL CANTE DE MADRUGÁ.
Pues bien, quienquiera que se acerque al flamenco, con honesta y honrada objetividad, advertirá que su historia es poco vieja – poco más de doscientos años -, pero con raigambre milenaria. Sin embargo, hay un argumento, de fuerte poder histórico, en el que apenas han reparado los estudiosos: la tradición oral. Por ella, y a través de ella, hablamos de cantes que se nos escapan de las manos, aunque se tenga conciencia de ellos. Y una vez más lo afirmo con “fundamento in re”: la gran mayoría de los cantes tienen su base histórica en la llamada “tradición oral”. Esto es, precisamente, lo que le ha sucedido al “Cante de Madrugá”.
¿Qué antecedentes históricos tenemos, pues, del “Cante de Madrugá”? Sin la menor duda, carecemos de ellos. No existen testimonios ciertos y apodícticos de este antiguo cante preflamenco, como tampoco los hay de carácter musical. Solamente disponemos de referencias literarias- a través de los troveros - y folklóricas que nos llevan a poder comentar algo acerca de este primitivo canto, fundamento de la variada gama del cante minero.
Manuel Vallejo Laso publicó un libro – “Las Madrugás”. Cante popular de la Sierra de Quesada (Jaén, 1991) -, en el que defiende que este cante nació por aquellos lares. Sin embargo, Vallejo Laso no ofrece pruebas. Y quienes pudieron darnos testimonios históricos, literarios y musicales se olvidaron, o bien los desconocían: José Cadalso, Estébanez Calderón, Gustavo A. Bécquer, Fernán Caballero, Antonio Machado “Demófilo”, Francisco Marín Rodriguez, G. Nuñez de Prado, José Carlos de Luna….
La Flamencología actual va tomando otros caminos: mayor objetividad y claridad histórica. Por ello se viene admitiendo que el origen del “cante minero” tiene su última razón en otra modalidad folklórica: “cantos /cantes de madrugá”, cuyos datos sólo se conocen por tradición oral, aunque los flamencos – cantaores e investigadores – hablen de él y afirmen que ya estaba extendido por toda la zona minera de Almería, Jaén (Linares y La Carolina ), Ciudad Real (Almadén), y con algunas pequeñas variantes lo encontramos en la provincia de Granada (Órgiva, Vélez de Benaudalla, Motril, Jéres del Marquesado, Carlota, etc.) por influencia de Almería, pero no así en la zona minera de Huelva (Ríotinto) y zonas mineras de Extremadura.
Analizados los datos musicales que obran en mi fonoteca, quiero ver que las fuentes folklóricas más primitivas e influyentes estarían en los fandangos naturales y, posiblemente, por el “primitivo fandango malagueño”, por el “fandango almeriense” y el que se cantaba por las sierras de Cartagena. Forma ésta que llegaría a tener “realidad flamenca” y proyección social en la voz de Antonio Grau Mora “El Rojo el Alpargatero”. Es, por tanto, la tradición oral la que nos suministra los pocos datos que tenemos sobre el “Cante de Madrugá”, lo que no debe ser motivo de escándalo para el mundo flamenco, dado que está sumamente demostrado que también las ciencias se han servido de la tradición oral para lograr sus posibles orígenes. Y el flamenco no podía ser una excepción, sobre todo sabiendo que él no fue objeto de atención de los historiadores, antropólogos, musicólogos , etc…..
A la base musical de este cante preflamenco, habría que añadir los elementos vitales, sociales y antrpológicos de los mineros, que nunca fueron objeto del digno respeto de cualquier trabajador. No viene aquí hablar de la problemática social y política de las minas, desde el siglo XVIII y, sobre todo, del XIX, al aparecer en Europa los socialismos utópicos y científicos y saber, además, que las minas andaluzas estaban en manos de capitales extranjeros. Sin embargo, sí es cierto que el trabajo en la mina se convirtió en auténtico motivo de expresión cantaora.
|
| La Caña 1 Parte |
| La Caña 2 Parte |
| La Caña 3 Parte |
| Bulerías 5 Parte |
| Bulerías 4 Parte |
| Bulerías 3 Parte |
| Bulerías 2 Parte |
| Bulerías 1 Parte |
| Alegrías 1 Parte |
| Alegrías 2 Parte |
| Alegrías 3 Parte |