Contenidos
PORTADA arrow FLAMENCO arrow Palos Flamencos arrow Los verdiales 4 parte
Los verdiales 4 parte E-Mail
Calificación del usuario: / 3
MaloBueno 
escrito por Alfredo Arrebola   
ALFREDO ARREBOLA SANCHEZ

VERDIALES 4 PARTE

ANDALUCIA  EN   SUS  CANTES

Alfredo  Arrebola, Profesor –Cantaor (Villanueva  Mesía-Granada)

 

Salga el sol y alumbre

Al campo y sus verdiales,

Que el amor que yo te tengo

De las   entrañas  me sale.

Venga fiesta, venga fiesta,

Venga fiesta  y alegría,

Que a mi me  gusta la fiesta,

Más  de noche que de día.

   …. Estas son, en general, las notas distintivas de los verdiales. Y el “verdialero” no es –según Salvador  Pendón (Alcalde de Panda) – bajo ningún concepto, un recopilador de músicas y vivencias ajenas, no. El “verdialero” es – conforme a mi experiencia – un “músico popular” que se limita a divertirse con la  manifestación festiva, que aprendió de su padre y del padre de su padre, y es, por consiguiente, un “intérprete de sí mismo”. El “verdialero”, con sus cantes y bailes, parece que adora al Sol, a la Luna, a la noche, y a la luz y a las tinieblas; a la alegría y a la pena, a  la vida  y  a la muerte. Eso hace, posiblemente, que  sus  fiestas más importantes coincidan con los solsticios de invierno y verano.

No es de extrañar, por tanto, que  siempre y en todo se respire y se viva en  verdiales en  esta Málaga marinera y campesina, mezcla de  aromas y perfumes que desde Almogía a Comares, pasando por los Montes, se sienta  profundamente durante todo el año. Por tal motivo, no queda más remedio que aceptar que el Verdial comporta un estilo musical que es necesario conocer bien para amarlo, llenarse plenamente de él, como tantas veces hemos quedado boquiabiertos y extasiados oyendo las  viejas y tradicionales “Pandas de Verdiales” de Comares, Almogía, Los Montes, etc. etc. Tal grandeza  encierra el Verdial que  el  delicado poeta y escritor Francisco  Barrionuevo Moncayo – cfr. “Dario “SUR”, 30 de diciembre de 1977, nos dejó dicho: “… Quisiera poseer dotes literarias para poder decir, de la manera más poética, un canto florido, un piropo amoroso, que como flor silvestre y olorosa refleje la profundidad y encanto de esta manifestación  folklórica, tan típicamente malagueña, como son  los verdiales”. Y el anónimo poeta, que dejó escapar su inspiración, lanzó al viento estas sencillas coplas  verdialeras:

ERES EL SOL CUANDO SALES

LA  LUNA CUANDO  CLAREA

UNA ROSA  CUANDO SE  ABRE

Y UN JAZMIN CUANDO  FLOREA.  

 

EN  EL  CIELO HAY UNA  ESTRELLA

QUE  RELUCE  MAS QUE EL  SOL;

Y TÚ  QUE  ESTÁS  A MI   VERA

ALUMBRAS  A  MI  CORAZON”….

Una vez expresada esta breve  reflexión desde la  perspectiva   cantaora, es mi deseo adentrarme en el complejo  mundo de los Verdiales en sus aspectos  históricos, literarios y musicales y, por supuesto, intentar demostrar cómo esta  vieja música se ha proyectado en otros estilos flamencos. Por ello ruego que… “¡el aura de los montes verdialeros descienda sobre  mi espíritu e ilumine mi inteligencia, porque  bien  lo merecen estos milenarios cantes  y bailes!”.

 

1.- ASPECTOS  HISTORICOS.

El granadino  Fernando Lastra (1932-2005), médico, flamencólogo y buen intérprete del cante y la guitarra, en su “PREGÓN DE LA FIESTA DE LOS VERDIALES”,  pronunciado en la Sociedad Económica  Amigos del País”, el día 16 de diciembre de 1985, dijo:

YA SABEIS QUE A LOS VERDIALES

SE  LES TIENE ETIQUETADOS

COMO EL CANTE MAS ANTIGUO

QUE SIEMPRE SE HA RECORDADO;

Y SEGÚN  LUQUE  NAVAJAS

- A QUIEN ADMIRO  Y RESPETO-

SON, SIN DUDA, MAS ANTIGUOS

QUE EL  MAS  ANTIGUO  FLAMENCO.

Y LAS COPLAS QUE SE CANTAN

HECHAS DE PRIMERA MANO,

ASÍ SON DE NATURALES,

QUE LLEGAN  DESDE  UN  PARTIDO

ALLÁ EN LOS  MONTES METIDO

ENTRE BREÑAS Y JARALES…”

Y  es cierto. Porque nos resulta altamente difícil conocer el origen y nacimiento de los  verdiales, en su aspecto histórico, por no decir “casi” imposible, dado que no tenemos pruebas convincentes y apodícticas, sino simples  referencias literarias. Por ello, no nos queda más remedio que  manifestar que en los  verdiales, como en el flamenco, hay que servirse del llamado “argumento de tradición oral”, y, por supuesto, de algunas que otras noticias de los escritores, etnólogos, folkloristas y musicólogos. Sin embargo, también hay que afirmar que esta circunstancia no debe conducirnos al abandono de tan noble muestra  de música, cante y danza, sino todo lo contrario: esforzarnos para hallar el mayor número de  noticias.

Y debe ser así, puesto que esta sagrada reliquia ha pervivido noblemente a lo largo y ancho de los milenios, a pesar de sus graves dificultades en todos los terrenos. Y han sobrevivido a las sucesivas generaciones y asentamientos  y  poblaciones de gentes foráneas que unas tras otras fueron escalonadamente aniquilando casi todos los arcaicos signos de identidad a lo largo del ámbito malagueño, tanto de sierras como de costas. Esta invasión  está presente tras la colonización romana, la visigótica, la bizantina; la  colonización árabe e islámica y, finalmente, cristianocastellana, haciéndonos ver que desde los arcaicos y remotos signos malagueños de identidad solamente permanecieron unas cuantas cosas: las pasas, los vinos, los pueblos blancos de cal asentados sobre las medianas montañas. Y ¡cómo no!- los  VERDIALES, signo externo que está perfectamente constatado en la historia de Andalucía y, de manera especial, en la de Málaga: lugar donde siguen vivos, y con la misma identidad de su nacimiento. Así, y no de otra  manera, son los  Verdiales; de esta tierra son, real y exactamente, predicados.

 Nos quedaron, asimismo, restos de las fiestas de las  hogueras del Sol en la noche más corta del año: Fiesta del Solsticio veraniego, que madurará los cereales en los campos, y en los viñedos las uvas. Eran como una acción de gracias a las divinidades; fiestas que con la venida del cristianismo se cristianizarán – como se verá más adelante – en la noche de San Juan el  Bautista (24 de junio). Sólo nos  quedarán  restos  arcaicos desdibujados, junto también con los coros polifónicos pastoriles y montañeses en la mediterránea isla de Cerdeña en donde aparecerán, tras largas excavaciones arqueológicas, trozos de lápidas con textos en ibérico alfabeto hispano. Esto está ya demostrado en la época del Imperio romano cuando sus escritores testimonian que los hispanos ibero-tartesos llegaron desde los territorios de Tartesos – sobre, poco más o menos, las arcaicas tierras andaluzas, en general, incluida  Málaga y su entorno de sierras y montes – a la  isla y  la ocuparon con toda tranquilidad.

 

Warning: fopen(C:/inetpub/vhosts/folcloreyflamenco.com/httpdocs/components/com_sef/cache/shCacheContent.php) [function.fopen]: failed to open stream: Permission denied in C:\inetpub\vhosts\folcloreyflamenco.com\httpdocs\components\com_sef\shCache.php on line 108