11 Soleares de Utrera | Soleares 11 Parte |
|
| escrito por Alfredo Arrebola | |
| miércoles, 13 de febrero de 2008 | |
|
SOLEARES DE UTRERA.
Son frecuentes, a pesar de los muchos años dedicados a esta profesión, mis sorpresas ante la riqueza musical del cante por soleá. ¡Qué maravilla! Y en la práctica, aún diría que son mayores. Esto no es más que el resultado de la belleza y misterio que engendra el arte flamenco por su propia naturaleza enigmática y compleja. Creo que nunca podré expresarme mejor, si con ello hago referencia a la “Soleares de la Serneta”, que es lo mismo que decir “Soleares de Utrera”. Esta es la opinión generalizada de todos los tratadistas. María de las Mercedes Fernández Vargas “La Serneta” nació en Jerez de la Frontera el 19 de marzo de 1840 y falleció en Utrera, donde transcurrió la mayor parte de su vida, el 18 de junio de 1912, conforme a las pruebas que aportó el profesor, poeta y flamencólogo don Daniel Pineda Novo en la “Conferencia Internacional Dos siglos de Flamenco (Jerez, 1988). Y según el testimonio de todos los críticos, Mercé la Serneta está considerada como la más eminente solearera de la historia del cante por su especial personalidad, por su hechizo sensitivo, su exacto y perfecto compás y las cadencias tan flamencas que Fernando el de Triana no dudó en escribir que fue “la mejor cantadora de soleares que ha existido”, incluso dejó escrito: “…rindo mi mayor tributo de admiración a la gloriosa utrerana, dedicándole este mal fraguado cantar, alarde de la mayor y más religiosa devoción que siempre le profesé:
Esta bellísima cantaora gitana actuó en las principales fiestas del Madrid de su época, codeándose con las más ilustres familias de la capital del Reino por las clases de guitarra que les daba – Mercedes la Serneta fue también una singular tocaora – y falleció, a los 72 años de edad, en Utrera, donde se conservan sus restos mortales en el cementerio de la también patria de los hermanos Álvarez Quintero.
Tan exquisita y sublime cantaora tuvo que ser La Serreta, que hasta el propio Demófilo –Antonio Machado y Alvarez –, informado por el cantaor Juanelo de Jerez, incluye a Mercedes en la nómina de los más famosos cantaores de la historia, que recoge al final de su antológica “Colección de Cantes Flamencos” (Sevilla, 1881), destacándola como “cantaora de Tonás y Livianas”, “a las cuales – añadía el propio Demófilo – apenas hay ya cantador que las meta el diente”, cfr. op. cit, “Prólogo”, pág. 14. Y ningún crítico flamenco ha dudado lo más mínimo en aceptar que las soleares creadas por Mercedes la Serneta son un cante extremadamente apasionado y fielmente representativo de la belleza del cante por Soleá. Como no es menos cierto, asimismo, que a la cantaora jerezana afincada en Utrera se le debe gran variedad de formas utreranas y trianeras, en las que podemos apreciar ciertas influencias gaditanas, es decir, los ecos de La Andonda, del Señor Manuel Cagancho y de Enrique el Mellizo están presentes en los flamenquísimos ayes soleareros de la Serneta. “También fueron punto de partida para posteriores recreaciones llevadas a cabo por artistas de diversas localidades como Juanero El Feo en Córdoba, Juaniquí en Lebrija o Joaquín el de La Paula en Alcalá”, tal escriben Luís y Ramón Soler en “Antonio Mairena en el mundo de la Seguiriya y la Soleá”, pág. 329 (Málaga, 1982). Y como buen seguidor de los “Cantes de Juan Breva (1844 -1912), debo manifestar que una de las grandes creaciones soleareras del “ruiseñor de Vélez” está inspirada precisamente en el cante de La Serneta. Juan Breva la grabó con la siguiente letra:
estilo que fue acompañado por la guitarra de don Ramón Montoya (GRAMOPHONE 3-62151. Año 1910). El cantaor granadino Manuel Ávila Rodríguez (Montefrío, 1912 -1993) grabó este mismo cante, 65 años más tarde, con el título de “Soleá apolá del Breva”.
Los críticos, en general, reconocen que fue Pastora Pavón “Niña de los Peines” la mayor y mejor transmisora de las “Soleares de Merced la Serneta o “la Sarneta, como también la nombran los flamencos, dado que Pastora, siendo joven, pasaba temporadas en Utrera en casa de la inmortal soleaera; incluso se dice que la llmada “Soleá grande” de la Serneta -
aparece por primera vez en la discografía gracias a la Niña de los Peines, quien la graba en 1918 con Currito el de la Jeroma (ODEON 13372) , y más tarde, 1950, lo hará con la guitarra de Melchor de Marchena (LA VOZ DE SU AMO AA-451).
Todas las diferentes modalidades de soleá “recreadas” por Merced la Serneta – hasta siete estilos se le pueden atribuir a esta genial cantaora- han sido cultivadas por los más destacados cantaores: Chacón, Manuel Torres, Tomás Pavón, Niño de Cabra, Manuel Vallejo, Pepe el de la Matrona, Pepe Marchena, Juan Valderrama, Tío Borrico de Jerez, Antonio Nuñez “El Chocolate” – nos dejó grabadas unas “Soleares de la Serneta” “que son una auténtica pelea con el cante en tonos brillantísimos”, según Luís Melgar-Ángel Reina en “Arte, Genio y Duende”, pág. 139 (Córdoba, 1988) – Fernanda de Utrera, quien desarrolla su cante por “Soleá de la Serneta” en un conjunto de “silencios sonoros”, en opinión de González Climent, y – cómo no – el gran “Maestro de los Alcores” don Antonio Mairena, el cual nos legó, en diversas etapas de su vida artística, los mejores y más fieles modelos de la “Reina del Cante por Soleá”: María de las Mercedes Fernández Vargas “LA SERNETA”. |
| Bulerías 5 Parte |
| Bulerías 4 Parte |
| Bulerías 3 Parte |
| Bulerías 2 Parte |
| Bulerías 1 Parte |