FLAMENCO
Palos Flamencos
Temporeras y Cantes de Trilla | Temporeras y Cantes de Trilla |
|
| escrito por Alfredo Arrebola | |
| jueves, 03 de abril de 2008 | |
|
Temporeras. Durante mucho tiempo, la Peña Flamenca “Juan Breva” y la “Peña Puerto de la Torre”, de Málaga, tenían por costumbre celebrar actos para recordar cantes que ya estaban casi olvidados. Ente estos, figuraba el “Cante del arar/Cante de gañanías” o simplemente Temporeras. Dado que Málaga y su provincia ofrece un especial relieve, terreno muy quebrado, el cultivo y laboreo del campo han necesitado de los animales de carga y tiro. El “cante del arar/Temporera ha sido practicado desde siempre por los gañanes malagueños. Por este motivo, he creído conveniente relacionar entre los “Cantes preflamencos” a uno que, según datos históricos, se cultivó con bastante frecuencia: La temporera. Era éste un cante eminentemente campesino, originario de las tierras de Córdoba: Lucena, Montilla, Cabra, etc., y que más tarde se extendieron rápidamente hacia Granada y Málaga. Incluso hubo quien defendió, a capa y espada, que las Temporeras habían nacido en la provincia de Granada, concretamente en la zona de Montefrío, Algarinejo, Loja, Salar , Alhama, Villanueva Mesía y Moraleda de Zafayona. Pero sus argumentos no fueron muy bien acogidos en el Congreso de Arte Flamenco de Badajoz (1990). En la actualidad no se cantan las Temporeras, que eran, conforme a los datos recogidos, una especie de “fandango local”, enraizado profundamente a los cancioneros populares que iban desarrollándose al margen del flamenco. Yo las he oído con sabor de fandango, y así las interpreto. Pero también hay quienes afirman que las Temporeras guardaban mucho parentesco con la Serrana. Nada de extraño tiene esta hipótesis, puesto que los “cantes camperos” están mutuamente influenciados. Sin embargo, José Carlos de Luna – cfr. “De cante grande y cante chico”, pág. 129 – decía que la Temporera era un cante sin color ni estilo propio, mixto del de la Trilla y la Taranta. Las Temporeras se caracterizaban por ser cantadas por grupos de gañanes – así se escuchan en los discos grabados – que iban guardando su turno, cada uno de los cuales cantaba una copla distinta. De este hecho yo he sido testigo ocular en tierras de Moraleda de Zafayona (Granada) y en Sierra de Yeguas (Málaga). El desarrollo de la Temporera se iniciaba así: un gañán comenzaba la copla cantando un verso y, al terminarlo, otro lo recogía anunciando su decisión de participar con un ¡Vooooy!; y así se turnaban hasta que un gañán gritaba ¡Fueee..ra!, y remataba la estrofa.- Según las grabaciones recogidas en la actualidad, las Temporeras eran cantes parecidos a los “fandanguillos”, con la particularidad de ser cantados a coro , algo impropio del verdadero flamenco. Creo conveniente y didáctico traer aquí, al menos, un par de coplas de Temporera:
Trilleras. Uno de los méritos que aportó la Casa Discográfica “Hispavox”, con su “Antología del Cante Flamenco” (Madrid, 1958), fue el de dar a conocer cantes que, desgraciadamente, estaban olvidados por completo. En esta “Antología” se volvió a escuchar el cante tan característico de los pueblos andaluces: Trilleras o Cante de la Trilla. Antes no había pueblo andaluz que no tuviera un lugar destinado sólo y exclusivamente para hacer la “parva”, y donde se divisaba a lo lejos las colleras de mulillas tirando de la máquina trilladora. Todos hemos sido testigos de esta antigua tradición. Yo, cuando era niño, trillé con los mulos que tenía mi abuelo “Frasquito Arrebola”. Hoy la técnica ha reemplazado el trabajo de la siega y de la trilla; sólo en algunos pueblos de Málaga (Colmenar, Riogordo, Periana, Almogía, Villanueva de la Concepción ,etc...) se puede contemplar este arcano trabajo campero. Guiados posiblemente por la idea de conservar estos cantes, los directivos de la Peña Flamenca “Juan Breva” y “Puerto de la Torre” convocaron este tradicional concurso, cuya afluencia de público ha sido siempre masiva. El espectáculo era bonito y atractivo.
Debemos decir, no obstante, que el tema del trabajo no ha tenido mucho eco en el mundo flamenco, el cual prefiere otras ideas y sentimientos: el amor, los celos, la muerte, la pobreza, etc... La representación del trabajo ha estado configurada hacia los llamados “Cantes de la mina”, al “Cante del arar” y, un poco más, hacia el “Cante de la trilla”. Hoy, por motivos sociales y políticos, los “Cantes de la mina” sí han tenido plena vigencia y expansión debido, sobre todo, al famoso y tradicional “Festival Nacional del Cante de las minas”, que cada año , durante el mes de agosto, se viene celebrando en La Unión (Murcia).
El “Cante de la trilla” es reposado y soñoliento, y con “una sola voz”. Se interpretaba este cante cuando el zagalón, montado sobre el sillín del trillo, quería alegrarse y distraerse un poco, bajo un sol inclemente - plomo derretido – mientras las yeguas/mulos girando siempre, con los ojos bizcos, daban vueltas y más vueltas a la era haciendo sonar sus colleras de campanillas. Se cree que el “Cante de la trilla” es una creación eminentemente hispana. No obstante, pudieran haber entrado influjos musicales de otros países; nada de extraño, pues, teniendo en cuenta el sentimiento universal de la música. La estrofa que suele emplear es siempre la seguidilla castellana, es decir, una cuarteta de siete y cinco sílabas de rima asonante, y su musicalidad está emparentada con las Nanas y las Caleseras. Según José Carlos de Luna – cfr. “De cante chico y cante grande” – procede de la Calesera. Una opinión más. Pongamos, al menos, unos ejemplos:
|
| La Caña 1 Parte |
| La Caña 2 Parte |
| La Caña 3 Parte |
| Bulerías 5 Parte |
| Bulerías 4 Parte |
| Bulerías 3 Parte |
| Bulerías 2 Parte |
| Bulerías 1 Parte |
| Alegrías 1 Parte |
| Alegrías 2 Parte |
| Alegrías 3 Parte |