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PatrocinadoresIn memoriam del Fundador del “Folklore Español”, don Antonio Machado y Alvarez “Demófilo”. ESCUELA DE FOLKLORE Y FLAMENCO ANDALUZ Gracias a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la JUNTA DE ANDALUCIA, se llevará a cabo una de las ilusiones más grandes de mi vida: dar a conocer, a través de una plataforma de teleformación, el desarrollo histórico, literario y musical del folklore andaluz y cante flamenco. Ya la Consejería de Educación y Ciencia con fecha 21 de agosto de 1984 ordenaba el desarrollo del decreto 193/1984 por el que se aprobaban el TEMARIO y OBJETIVOS EDUCATIVOS sobre Cultura Andaluza y que fue publicado en el BOJA, nº 84, de fecha 11 de septiembre del mismo año, págs. 1.765-1769.
Pretendía con ello nuestro Organismo Autónomo, desde el descubrimiento, análisis y desarrollo, potenciar todos los valores culturales que nos definen como pueblo “rico y variado” dentro del mosaico nacional. Ya que como, acertadamente, afirma Ortega y Gasset, Andalucía muestra con coherencia el sentido que la diferencia del resto de España, porque es un pueblo viejo, tal vez el más antiguo del Mediterráneo, y conserva su perfil milenario. Nadie puede negar que Andalucía es un pueblo que asimila con sorprendente capacidad receptora todo lo que le llega y en ella la integración de las culturas invasoras se hace de forma diferente , cfr. “Teoría de -Andalucía”, de J. Ortega y Gasset. Madrid, El Arquero, 1957.
También Julián Marías, cuando escribe sobre Andalucía, la define como pueblo rico y variado, pero acentuando, siguiendo a su maestro, lo que nos distingue del resto de los pueblos de España. Julián Marías insiste reiteradamente en que cuando se pretedende evidenciar la idiosincrasia de cualquiere región española se detiene uno en detalles, aspectos, pero no así cuando miramos a Andalucía. Aquí es la totalidad la que es diferente, distinta; es el ambiente, la envoltura general de la vida, su tonalidad; y con ello la significación de cada cosa, aún en el caso de que sean iguales que en otras partes – cfr. “Nuestra Andalucía y consideración de Cataluña”. Madrid, Rev. de Occidente, 1977 - y como la primera manifestación de todo ghetto es la música, pienso, que es también su nota definitoria.
Es muy fácil hablar de la psicología del andaluz a través de una forma muy concreta de su folklore, el cante jondo, al que denomino del pueblo, pero no popular en el sentido en que esta palabra se puede aplicar, por ejemplo a Manolo Escobar. Objetivos y destinatariosDesde este momento y desde la ilusión y el amor por nuestra tierra, desde mi condición de docente en Andalucía y “comprometido” con su causa, asumo “cum timore et tremore”, a la par que con alegría, la hermosa y al mismo tiempo arriesgada tarea de abrir la casa edificada sobre una tierra, por desgracia, todavía virgen y que lleva por título “FOLKLORE y FLAMENCO”, y de la que es arquitecto, nada más y nada menos, una persona que se siente sumamente orgulloso de su vocación de Profesor y Cantaor. Mi doble condición de conocedor y sentidor me ha permitido acercarme vivencialmente al escenario, donde podía encontrar el agua limpia, Andalucía, y donde la proximidad y vecindad no adulteran la realidad. Lo impreso en este medio moderno de comunicación no es más que el resultado de lo experimentado de “primera mano” a lo largo de mi vida artística: cuarenta años de profesional del flamenco, ligados a la investigación del mismo. He leído mucho y no menos constatado. Creo que he vivido para escribir y he escrito, no en solitario, sino en constante diálogo. Jamás me he cerrado a cualquier respuesta, vivencia o sugerencia, sino que la he estudiado desde la objetividad y seriedad, rehuyendo el aplauso fácil y no cayendo en la morriña catársica que engendran con facilidad en este mundo del flamenco la adulación y el alcohol. Mitad monje y mitad profesor; sentidor y comunicador a un tiempo y de una forma no corriente: cantaor e investigador. ¿Por qué? Porque he querido saber la “razón última” de mi sentir y decir. Para mí, no. Lo esperaban otros: mis compañeros docentes, mis amigos – los alumnos – y las gentes que ansiaban conocer los pasos históricos del complejo y enigmático mundo del folklore y flamenco.
Mi experiencia docente y cantaora me ha llevado a plantearme seriamente los problemas que conllevan el folklore y el flamenco no sólo a nivel artístico, sino – cómo no – a nivel docente. Idea que ahora intentaré exponer y desarrollar, junto con mis colaboradores, a través de las páginas de Internet. Por ello, he procurado acercarme a Andalucía con la mayor limpieza posible, buscando “su alma” en el cante, porque el cante jondo, el de los grandes escenarios y el de la casita humilde, es tan andaluz como la filosofía de Séneca, Averroes y la veleña María Zambrano. He procurado ser un catalizador, escogiendo el alma limpia de un pueblo en los arroyos de Andalucía y deseo, si posible fuere, devolverla, sin adulteración, a lo que más quiero de nuestra tierra andaluza: su juventud. Pero al mismo tiempo a todos aquellos que quieran acercarse a las cristalinas fuentes del “saber popular” a través del FOLKLORE ANDALUZ Y CANTE FLAMENCO. Tampoco podía olvidarme de que estas enseñanzas lleguen a todos los docentes y discentes con el firme propósito de que logren unos conocimientos básicos de nuestro mal conocido y divulgado “folklore andaluz y flamenco”.
Por tanto, el objetivo general es captar y comprender los valores culturales y educativos del folklore y del flamenco, y una vez asimilados, servirlos a nivel superior (profesores, orientadores culturales , etc.) en los objetivos específicos: que unos y otros conozcan y, sobre todo, saboreen (sapere) la riqueza de nuestro tradicional folklore y flamenco, pues como dejó dicho García Lorca en el libro del flamenco están escritos los signos inequívocos de la cultura ancestral y popular de este pueblo, “forjador de artistas”, que se llama ANDALUCIA. Tenemos que tratar de hacer ver que el Flamenco constituye, sin la menor duda, el más claro exponente de la identidad cultural de Andalucía. Así está expresado en el artículo 68 del Estatuto de Andalucía: “...Afianzar la conciencia de identidad andaluza, a través de la investigación, difusión y conocimiento de los valores históricos, culturales y lingüísticos del pueblo andaluz en toda su riqueza y variedad”. |